TU
Paso a paso te me acercaste
Con un susurro me acorralaste
Con una mirada desarmaste mi corazón
Con un gesto desnudaste mi alma
Con un movimiento mi corazón paraste
Con un beso mi piel abrasaste
Con un brazo mi espíritu regocijaste
Con tus manos tus sensaciones me mostraste
Con tu sonrisa henchiste mi ser
Con tu corazón un camino de amor construiste
Entrelazaste mis dedos con los tuyos
Para acompañarte y caminar sobre el por siempre
Diego Solarte
Mayo 13-2006
Quiero dar gracias a Dios por estos benditos 35 años de amor por ti, por moldearte como la maravillosa mujer que eres y llenarte de tantas virtudes y alegrías. Le doy gracias a él por tomarte de la mano y llevarte a mi puerta para darme la oportunidad única de conocerte y engrandecer con tu amor mi vida. Eres un tesoro en verso y prosa.
Bendecida seas hasta los confines de la tierra, en todo tiempo y a toda hora.
FELIZ CUMPLEAÑOS llenos de amor!
Te amo sincera y profundamente,
Diego Alberto Solarte R.
Preguntarán por que estoy haciendo un artículo de mi banda Mr. Fong. La verdad no es un artículo de opinión ni nada por el estilo, pero si trataré de dar mi punto de vista a la evolución de este fenomeno que me involucra de buena manera.
Muchos se preguntan (bastante optimista) y me han preguntado en reiteradas ocasiones el: " Y...Mr. Fong qué ?"................pregunta a la cual airosa y valientemente respondo con: "estamos en stand by, estamos trabajando en un proyecto nuevo y aspiramos a sacarlo al mercado este diciembre". Eso lo dije el año pasado y ya este año me preocupa.....un diciembre mas, acaso!
Sé que con Mr. Fong hemos hecho buena música, y no saben cuanto me hace falta subirme al escenario, cantar, performar mi vaina, soltar adrenalina, el contacto con la gente....en fin, son tantas cosas. Lo que si estoy decidido es a no claudicar y dejarme llevar por la marea.
Gracias a muchas circunstancias y al Altísimo he podido finiquitar con éxito alrededor de 10 temas de mi autoría, y no pienso desperdiciar ni una sola oportunidad para poder completar el sueño de producir música para mi y para los que puedan gustar de ella.
El proyecto en solitario lo vengo pensando con detenida acción y estoy tomándome un buen tiempo para tratar de cometer los menos errores posibles. Hey! aclaro, esto no significa que Mr. Fong se acabó..........noooo, no,no,no, NO!, pero para mi es menos desgastante tener que responder por mi mismo que responder por 4 o 5. Hey!, no estoy dándomelas del gran artísta de la noche a la mañana, pero sé reconocer cuando hay buen material y modestia aparte lo tengo.
Pienso que la sinergia de las cosas determinará la supervivencia de uno u otro proyecto. Si por el nombre preguntan (si me lo voy a cambiar o algo por el estilo: Julio Navarrete>Julio Nava) no sé!
Sólo tengo algo claro y es que quiero experimentar con cosas nuevas (para mi). Se que en este momento hay un momento musical de ruptura en lo que sería el trabajo en solitario y Mr. Fong, la música es diferente y similar en varias cosas pero en esencia si existe la diferencia.
Pienso que lo que se hizo con Mr. Fong (lo que se llamó lo nuevo que en realidad es cuasi reciente) se puede incorporar en lo que pienso del trabajo solitario. El trabajo pienso dividirlo en dos: una producción viajada y sodada, y otra pensando en el público rockerito y haciendo honor a la raiz que hizo voltear mi mirada hacia la música y que me cautivó por tantos años (y lo sigue haciendo), EL ROCK!
Cual Brian de Factor X, que Factor X ni que cuento. Se tiene a la mano la herramienta más poderosa de difusión que es la Internet, el instrumento de creación mas poderoso, el PC y el talento sin fin para lograr dichos objetivos. Sé que costará y mucho, pero quien ha de arriesgarlo todo de mi sino soy yo mismo?!
Sé que quedó algo en el tintero......y los demás miembros de Mr. Fong qué'
Seré breve y conciso.......los que se quieran montar en este proyecto paralelo bienvenidos sean, sino........no hay problema. Este proyecto está es para gustarle a su creador y a su público.......a nadie más. Pero bueno aspiro a que la delantera de este nuevo equipo se conserve por mucho tiempo
Diego Solarte.............Voz Líder y Guitarras
Gustavo Serna...........Guitarra Líder, coros, teclado y samplers
Diego Gonzalez..........Bajo y coros
Alfredo Barajas..........Batería y percusión
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Dejo los espacios para todos aquellos músicos-amigos que deseen compartir un buen rato y pasarla bien. Mejor dicho, como diría la canción:"............el último polvo.....", y hay que meterlo BIEN!
Diego Solarte—abril 2006
LOOP
El sonido de la hierba mojada bajo mis pies no dejaba de susurrar a mis oídos. El viento jugueteaba entre la tez y los poros a la vez. No iba muy rápido, tampoco muy lento, como tratando de hallar algo no encontrado. El sol quemaba inclemente mis hombros y mi frente; ya ardía un poco el tono carmesí sobre ellos pero eso no hacía declinar mi intensión de continuar.
Un reflejo entre las hojas del césped interrumpió mi caminar. No me pude contener y acerqué mi mano hacia él. De contorno irregular y opaco…reflejaba muy bien todo si ponías la suficiente atención. No era muy pesado y de textura confusa, no era frío ni caliente pero me invitaba a verle más de cerca. Y así lo hice.
Al principio no era nada raro, sólo un objeto en mi mano. Sin embargo seguí acercándolo a mis ojos. Me esforcé y enfoqué un poco mejor y ya su textura había cambiado de manera radical. No era tan negro como aparentaba ser, parecía como si alguien hubiese abierto unas persianas en un oscuro ático. Seguí empecinado en descubrir más y agudicé mi visión justo al borde de una flagelación dulce. La penumbra dentro de él se aclaraba, sintiéndome en lo alto de una cornisa mirando el valle bajo mis pies.
Distinguí formas, texturas, olores y sensaciones. Una umbría verde seguida de una estepa árida al norte. Nubarrones golpeaban mi rostro, era como volar en picada sin sentir vacío alguno. El descenso me abrumaba, no podía creer lo que estaba viviendo sin moverme; hasta pensé que era un sueño de repente. En la superficie veía seres pero por más que intentaba no identificaba ni género ni número. Sólo hasta bajado unos metros la cifra habló de tres.
Dos de ellos no me eran familiares pero el tercero tenía algo que me llamaba a gritos. Estaban algo inquietos como tratando de dejar algo claro entre ellos. Uno de ellos comienza a alejarse. Siento curiosidad y continuo mi caída hacía él, más lento y agarrándome del viento sin hacer sonido alguno.
Su ropa me es tan cercana. Sus zapatos se parecen a los que me regaló mi madre hace año y medio; los llevo puestos. Su pantalón, su camiseta, igualmente próximos; los llevo conmigo. Él sigue caminando, ni rápido ni lento, como tratando de hallar algo no encontrado. El sol quema inclemente sus hombros y su frente. El tono carmesí sobre ellos no hacía declinar su intensión de continuar.
Un reflejo entre las hojas del césped irrumpió su caminar. No se pudo contener y acercó su mano hacia él. De contorno irregular y opaco…reflejaba muy bien todo si ponías la suficiente atención. No era muy pesado y de textura confusa, no era frío ni caliente pero me invitaba a verle más de cerca. Y así lo hice.
Diego Solarte 2005
ESOS OJOS ROJOS
No se que hora es. La luna ha dejado de brillar en mi ventana. Sólo sombras y penumbra me acompañan, no se si podré dormir. Pepo, la rana de felpa, vigila que nadie entre sin su autorización. Es que mi cuarto es sagrado, nadie puede entrar en él sin MI permiso o el de mis papás.
La cama parece más angosta que siempre, y estas cobijas, que en vez de arrullarme, me sacan de ellas a pellizcos. Y para rematar, apenas si veo la almohada cuando la muy condenada no me quiere encima de ella. Hace más calor que de costumbre y por más que lo intento no consigo hacer las paces con el sueño.
Cierro mis ojos y muy ingenuamente intento contar ovejas en mi mente. Una, dos, tres; Ah!! No hay caso. Llego a la cuarta y se desintegra mientras salta la cerca que cada cuando la he ido mermando hasta rozar el pasto imaginario.
Hago un segundo intento y cierro los ojos. Se siente bien no pensar en nada. Sólo en mañana, las tareas, el recreo, los amigos, el guinde a Vanesa cada vez que se le cae el lápiz en la clase profe Carrillo…tantas cosas que hacer. A veces pienso que no me alcanza el tiempo y que debería haber un día distinto en la semana para descansar de tanta preocupación.
Pero no puedo dormir. Me siento observado otra vez esta noche. Una corriente helada trepa por mis pies hasta el cuello de mi pijama de manga larga. Tengo erizado hasta el tuétano de mi espina y difícilmente podría pronunciar siquiera un quejido. Estoy poposeado en mis pantaletas del susto.
Esos ojos rojos que provienen de la puerta, inamovibles, impasibles, eternos. Siempre vigilantes y aterrorizadores, como esperando a que me mueva para devorarme despiadadamente en la inmensa oscuridad. Debí no haber aceptado el regalo del tío Carlos. Dizque festivo y de buena suerte pues se lo había vendido un juglar con alma de gitano ennegrecido en las fiestas de Pamplona.
Debí haberlo dejado en la caja azul donde tenía los recuerdos y las cartas de Rosario. El año pasado nos mudamos y todo eso quedó en esa casa esquinera. Por obvias razones Rosario no me habla, no encuentra justificación a ese torpe descuido en donde tanto sentimiento quedó atrapado y olvidado.
Y es que en la mañana parece tan inocente. Su traje rojo con pepas multicolores esconde ese corazón envenenado. Los guantes, sus zapatos desproporcionados y su ridículo sombrero de copa ocultan la mala intención de su alma. Y la perversa sonrisa que tiene es lo que mas me atemoriza. Con ella compra caricias, risas y elogios en la mañana mientras que en la noche se desborda en burlas, burlas que poco a poco me van desligando de la realidad.
Pero esta será la última noche, mi última noche de terror. Esos ojos rojos, vigías, penetrantes, perpetuos no volverán a brillar. Esos dos puntos rojos, como estrellas nocturnas en el firmamento, se apagarán. No volverán a aterrorizar mis noches, ni asechar mis sueños, ni a desbaratar mis pensamientos. Estas ojeras que tengo las cambiare por ojos inmensos de verdor esperanza y ese vacío opresor que siento en el pecho no volverá.
Mañana pasa el carro de la basura lo descolgare de mi puerta sin que el se de cuenta, lo meteré en la caja roja donde tengo las cartas y los recuerdos de Margoth. La aseguraré con la cinta 3M gris que compré la semana pasada en el mall. Haré que definitivamente emprenda el viaje de nunca jamás. Se que ayer lo intenté y la semana pasada también pero con la mala racha de que fui descubierto por Ester, la muchacha de la casa.
Ese payaso de doble moral por fin se irá. Será de día pero esos ojos rojos, la luz de mañana mas nunca verán.
Diego Solarte 2005
C´est Fini, una mirada adulta a literatura infantil
<<El sentido más profundo reside en los cuentos de hadas
que me contaron en mi infancia, más que en la realidad
que la vida me ha enseñado>>
Schiller (The Piccolomini,III,4)
Me he puesto a pensar últimamente cómo fue que en este momento estoy escribiendo estas líneas. Se que ha sido el resultado de charlas continuas con personas allegadas y otras cuantas que de casualidad estuvieron cuando deje volar mi discurso. Alguien podría pensar que por haber gestado este punto de vista en un espacio cotidiano tenga bastante de superfluo y nada de profundo. Así que me curé en salud y decidí hacer algo más riguroso sin dejar la esencia de la “conversa” que resulta tan amena e ilustrativa.
Hace unos meses atrás estaba pensando sobre el rollo de interpretar, de una forma mas particular y mas centrada en la visión de los posibles adultos de hoy, las fábulas, los1 cuentos y escritos similares, bueno la verdad empecé con uno en especial que me quedó rondando en la cabeza largamente.
Sentado como a las 6:30pm en la sala de la casa de la Séptima, decidí echar a rodar lo que me taladraba en la cabeza. “¿Te acordás de la fábula de Pombo, Rinrín Renacuajo?”. “Si” me contestó Lina. “Y ¿te acordás cómo dice la primera parte?” le pregunté nuevamente. “Algo así como: Rinrín Renacuajo salió esta mañana muy tieso y muy majo, con pantalón corto, corbata a la moda, sombrero encintado y chupa de boda. Muchacho, no salgas! le grita Mamá, pero él hace un gesto y orondo se va.” “Continuá, por fa” le dije. “Allá en el camino se encontró con un ratón vecino y le dijo: venga usted conmigo, vamos a casa de Doña Ratona que habrá francachela y habrá comilona...”. “¡Pará, hasta ahí no más!” le apunté. “¿Qué pasó?” me reclamó.
Y entonces le dije lo siguiente: piensa detenidamente en esa última frase que recordaste del cuento de Pombo, la de: allá en el camino se encontró con un ratón vecino y le dijo: venga usted conmigo, vamos a casa de Doña Ratona que habrá francachela y habrá comilona. Pensala varias veces tratando de dejar a un lado tu primera experiencia con el escrito de niña y decime que ves ahora. ¿Para vos, que es la casa de Doña Ratona? y ¿quién es para vos Doña Ratona ahora? Este fragmento resaltado de la afamada fábula y estas dos preguntas se las solté a cada miembro de la casa de la Séptima (cinco en total) y todos llegaron a la conclusión que les ilustraré a continuación.
Como por casualidad, todos dijeron que para ellos la casa de Doña Ratona daba la sensación de connotar una casa de citas, burdel, cabaret o lugar similar, y por ende, Doña Ratona sería la matrona, “hostess”, anfitriona, dueña del lugar en cuestión. Todo por que va acompañado de la frase habrá francachela y habrá comilona. Es posible aquí evidenciar que es viable otra interpretación a un texto que usualmente va relacionado con la infancia, el entretenimiento sano y el arraigo como muestra valiosa de la cultura colombiana.
A través de los siglos (si no milenios), al ser repetidos una y otra vez, los cuentos se han ido refinando y han llegado a transmitir, al mismo tiempo, sentidos evidentes y ocultos; han llegado a dirigirse simultáneamente a todos los niveles de la personalidad humana y a expresarse de un modo que alcanza la mente no educada del niño, así como la del adulto sofisticado.
Quiero dejar por sentado que no tengo absolutamente nada en contra de este tipo de escritos, incluso puedo afirmar que los cuentos, fábulas y demás han sido fundamentales para mi desarrollo físico-psico-afectivo. Admiro a todos estos autores y me he deleitado navegando por sus mares de imaginarios maravillosos. Incluso cito esto para que no piensen que es pura carreta lo que estoy hablando: tanto el niño como el adulto, el inconsciente es un poderoso determinante del comportamiento; ya que es a este nivel donde el doctor Bettelheim afirma que los cuentos de hadas actúan donde ningún otro escrito lo hace.
Pero bueno, no quiero sonar ladrilludo y menos dar cabida a que “¡este cuento se acabo!”. Los ejemplos que tengo son más y mientras la tinta no se acabe ni la piel en las falanges mientras digito, prosigo. Para no ir mas lejos, miremos el cuento de Caperucita Roja, de Charles Perrault, de manera general. Les pregunté a los de la Séptima: “ y ¿qué se les viene a la cabeza cuando les menciono a Caperucita Roja, el Lobo Feroz, la Abuela y el Cazador (que a veces lo mencionan como Leñador en algunas versiones)?
Fue sorprendente ver como varios de ellos coincidían con las apreciaciones de la relación entre el Lobo y Caperucita. Y no es para nada descabellado el pensar que la relación que prima en primera instancia entre los dos es la de la pedofilia. El acoso sexual que hace el Lobo a Caperucita hace evidente este comportamiento, eso sin entrar en detalle con el juego semiótico-sensual que se revela entre los dos en los aposentos de la Abuela. Sin embargo, hay otras relaciones intrínsecas en este fabuloso relato. Pero bueno vamos por partes, miremos en primera instancia lo que textualmente apreciaríamos en un fragmento del escrito:
“Caperucita Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía que atravesar el bosque para llegar a casa de la Abuelita, pero no le daba miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los pájaros, las ardillas, los ciervos...
De repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.
- ¿A dónde vas, niña?- le preguntó el lobo con su voz ronca.
- A casa de mi Abuelita- le dijo Caperucita.
- No está lejos - pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.”
Hay algo que salta a mi imaginario de manera intempestiva; ¿cómo así que el Lobo sabía donde vivía la abuela de esta niña en particular? ¿Acaso es la única persona adulta que vivía en ese sitio? ¿Será que el Lobo conocía desde antes a la niña y a su abuela?
De algo si puedo estar seguro y es que el Lobo ya sabía por anticipado a donde ir, ya que no tuvo que seguir a hurtadillas a la niña para que la misma lo guiara al sitio en cuestión. Tanto así que se hace preciso que él se adelante para que el factor sorpresa surtiera el efecto deseado por el Lobo.
Se puede apreciar que el Lobo y la abuela también se conocían con anticipación y no propiamente en términos distantes humano-animal silvestre (no uso el término salvaje pues el sólo hecho de filosofar en quién es el salvaje daría para escribir varios escritos). Se han escrito versiones en los cuales el Lobo entra a la casa de la Abuela por medio de engaños (impostando la voz y emulando a la de su nietecita).
En mi opinión, el Lobo no engañó a nadie y más bien fue invitado a pasar como usualmente lo hacía a casa de la señora. La Abuela, no era tan abuela como pretenden pintarla, era una señora de edad menopaúsica la cual cargaba una historia de madres jóvenes en su genealogía y la había transmitido a sus generaciones venideras, a la madre de Caperucita y la madre de Caperucita a Caperucita misma, ya que era muy normal en la época en la cual fue escrito el cuento, las niñas-mujeres no tuvieran una transición real entre ser niñas, de niñas a adolescentes, de adolescentes a jóvenes y de jóvenes a adultas. Estos capítulos de crecimiento se veían abolidos con la llegada de la menarquia.
Podría ir un poco mas allá y establecer la posibilidad que la abuela tenía un “affair” con el Lobo dado por posibles dos circunstancias: la primera, por que la señora vivía sola en su casa y el Lobo era la única persona que pareció interesarse en una dama que empezaba a caminar su curva sexual descendente. La crisis de los 40, como suele llamarse a esta etapa humana, suele prolongarse en ciertas personas hasta pasados los 50 y a veces ni siquiera logra superarse.
La segunda, que no está muy distante de la primera, tiene que ver con el “affair” y la crisis existencial que mencioné con anterioridad, con un ingrediente adicional el cual le daría la razón al destazamiento del canino y el papel fundamental del cazador dentro de la historia. La Abuela estaba casada con el Cazador (o Leñador, como mejor lo prefieran). Este tenía una rutina que involucraba su salida en la mañana y su llegada en altas horas de la noche, pues debía ir a las comunidades vecinas a vender su producto para así traer el sustento de su hogar.
La Abuela para calmar su soledad de tantos años, desgracia infinita la suya, y la impotencia de su marido (confirmado científicamente como una de las principales razones de resquebrajamiento de las parejas), decide tener una relación extramarital con nuestro peludo antagonista. Pero lo bizarro no es esto, ya que históricamente los “cachos” no son nada nuevo dentro de las sociedades humanas, sino más bien el juego que decidieron practicar los tres.
¿Los tres? Si, los tres y tienen nombre propio. La Abuela, el Lobo y Caperucita. Este tipo de Triadas eran muy comunes en su época y practicadas en secreto por las cortesanas para satisfacer los deseos mas íntimos de su señor. Era un legado pasado de generación en generación y estas mujeres no habían estado aparte de esa práctica. Pero ese día fue expuesta la mentira y la lujuria que ocurría en casa de la vieja, ya que nuestro cornudo personaje llegó mas temprano a su casa pues no cazó nada (o no vendió madera en caso del Leñador), por consiguiente la angustia y la desazón que sentía el hombre era grande.
El hecho de encontrar a su esposa y su nieta desnudas en su cama, en brazos del Lobo, debió haber llevado a este pobre hombre al borde de la locura. Es por eso que no es tan descabellado el hecho de matar al animal, ese que había profanado su santuario de sueños. El escarnio público hubiera sido el acabose para el pobre jornalero de mil batallas, y ésta hubiera sido una batalla de no ganar. Es por eso que la acción mas correcta, para limpiar su honra y el nombre de su esposa y nieta, era justificando el asesinato con el de defender su territorio de un ente agresor que pretendía acabar con lo suyo, en otras palabras, en defensa propia.
Y ¿a qué quiero llegar con estas conclusiones?
Probablemente no tenga una razón básica y concisa para esta pregunta. Simplemente el hecho de preguntarme el por qué de las cosas, el hecho que tengo un hijo pequeño y me inquieta lo que ve, escucha, siente, prueba y percibe de todo su entorno. Que no me parecen tan inocentes los cuentos infantiles, las fábulas y similares y que todo texto tiene o maneja dos intencionalidades claras: la que te deja saborear el autor y la que te toca leer entre líneas; esto sin desmeritar el papel formativo que cumplen los mismos textos infantiles.
No sé si por sensibilidad artística o que vaina, pero sé que en el arte, las pasiones, el entorno y los estados de ánimo juegan una función determinante en la producción de obras, sin importar el género o técnica de preferencia. Me intriga conocer un poco más del autor a partir de sus escritos, en qué estaban pensando cuando escribían, qué situaciones marcaban su estado de ánimo y estilo y por ende su actitud hacia el texto, qué tanto de esa subjetividad se transmite al papel y que tanto de ese inconsciente se puede leer entre líneas. “El acto de conocer incluye una apreciación, un coeficiente personal que da forma a todo conocimiento real”.
Creo que después de esta mirada a este cuento , la percepción puede cambiar. Vuelvo he insisto, no tengo nada en contra de la literatura infantil, he gozado, vivido y me he divertido con ella. Muchos de mis imaginarios fantasiosos han albergado cuna en Ésopo, Perrault, Pombo, Grimm y demás, y es gracias a ellos que mi espejo panóptico refleja distinto cuando vuelvo mi mirada a estos grandes maestros. Ellos han inspirado la apertura de mi caja de Pandora en donde he visto una luz distinta y una lectura diferente a muestras puntuales de sus obras.
Estoy conciente que me hubiera gustado explicar (así como lo hice con Caperucita) ampliamente otros ejemplos de la narración infantil, pero probablemente no entraría en el formato, y en consecuencia, la extensión se alongaría. Ricos ejemplos y divertidos como el de Blanca Nieves y los siete enanos (posible lectura de una concubina para 7 señoríos ó a la inversa donde, la matrona ejerce su dictadura sobre siete sirvientes sin derecho a la emancipación), La Cenicienta (como la empleada doméstica se muestra sumisa y sacrificada, toda una pantalla para dejar a la familia en banca rota gracias a una genial falsificación de documentos hecha por la mafia del Hada Madrina Mob), Pinocho (este presenta múltiples lecturas a sus fantásticos escenarios, pero uno en especial me gusta traer a colación, el de la escena donde está el sitio donde los niños vagos van a divertirse y a jugar todo el tiempo y terminan convirtiéndose en burros. Es aquí donde el cuento revela el fenómeno de trata de blancas en los niños, aludiendo que se transforman en asnos, sin posibilidad de raciocinio o de liberarse de su yugo), entre otros.
El evidenciar como la óptica y la lectura puede cambiar y cambiarnos a nosotros mismos a través de la narración infantil puede darnos herramientas para pensar nuestro mundo y a nosotros mismos para entregarle un mundo mejor a las generaciones venideras.
Kokö.
Este soy yo, je mapelle Diego Solarte
Líneas y Curvas
No se te haga extraño que hasta el día de hoy, la gente te haya mal interpretado, juzgado, encasillado e incluso crucificado por tu manera particular de leer la realidad.
No quiero entrar en subjetividades, ya que el hecho de anunciar el sentido "general" de la realidad, ya sienta un precedente de argumentación y autorreflexión de las subjetividades posiblemente involucradas. Como te lo dije antes, tu manera especial de acercarte a la realidad no es ajena a mi, por el contrario, es como estar viendo partes de mi ser en ti. Voy a tratar de evocarlo nuevamente sin apasionamientos ni intereses particulares.
Retomo la frase en la cual me dijiste que era yo muy bueno manejando mapas mentales, que tu no lo hacías de esa manera y que a eso se debía gran parte de mi buen desenvolvimiento afectivo-laboral-académico. Vuelvo y te reitero, tu si lo haces, pero tu manejas mapas mentales *curvos o *circulares. Me comentaste que ni siquiera tu amigo diestro en el análisis de la psiquis humano te había podido describir como yo lo hice con términos sencillos y acertados. Me doy cuenta que si existe complejidad y maravilla en lo simple. No es necesario buscar la piedra angular para transformar la materia en oro cuando esa piedra angular es tu corazón y la materia es tu entorno próximo. El concepto de la línea curva no es ajeno al hombre y fue cuando la descubrió que su mundo comenzó a echar pa ´lante.
La sociedad, el hombre, el de ayer y el de hoy, necesita tener marcos de referencia definidos, aspectos en los cuales la linealidad (llámese verticalidad u horizontalidad) brindan herramientas pertinentes para la clasificación, numeración y nombramiento de su entorno y los elementos que la componen. La línea te presenta claramente conceptos básico de orientación: izquierda-derecha (alineación vertical) o arriba-abajo (alineación horizontal). En otras palabras, conceptos definidos sin posibilidad de otras opciones. Lo que no se ajuste a este tipo de esquema es descartado, apartado o ajustado a la fuerza para que estabilizar el plano cartesiano que forman estos lineamientos. así mismo funciona la realidad colectiva humana, que en su necesidad de establecer un orden coherente al burbujeante caos que nos rodea.
He ahí títulos como loco, demente, fuera de sí, etc., solo por apreciar "mi mundo" a mi manera. Son estructuras del pensamiento que no ofrecen posibilidad a matices, gamas o tonalidades de realidad. Es recta, inmutable, imperecedera, continua y hostil; la línea tiene esa particularidad de encasillar lo que le rodea, solamente su morfología es agresiva con el medio y no da cuentas de su ser, pero si te pide cuentas cuando te sales de su dirección. Pero para alegría de personas como tu y como yo, hay otras formas de percibir realidades. Los mapas curvos o circulares mentales son otra posibilidad de relacionarnos con la realidad, mas compleja para todo los que están acostumbrados y comprenden su realidad de manera lineal pues como trabaja en la comprensión del todo de manera holística, con matices y particularidades, no discrimina sino más bien involucra y envuelve. Es ese esquema de pensamiento que recoge todo lo que la matriz lineal deja por fuera y la incorpora como suya. Desde lo cartesiano, una línea recta no podrá ser curva pero la línea curva sigue e identifica los dos lados de la recta hasta el punto de cercarla y contenerla.
Los mapas curvos son mapas dinámicos, en movimiento, cambiantes, moldeables, ajustables pero con unos parámetros de interconexión que rompen con el esquema de la linealidad. No hay jerarquías, pero si existen ecuaciones de necesidad, las cuales manejan grupos circulares de trabajo o experticia rotándose como en una bandeja de CDS que rotan sobre un eje al cual ejercen su influencia. Este tipo de apreciaciones de la realidad comúnmente se encuentran en personas que tienen cierta afinidad o influencia por el lado artístico (aquí entra toda esa teoría de los hemisferios del cerebro). Siéntete privilegiada de ser de las personas que tiene algo mas que decir, ver, sentir, escuchar, pensar y actuar de lo que nos rodea.
Diego Solarte - abril 2006